De la ingeniería a la puesta en marcha, una sola empresa
Una planta de tratamiento no se vende por catálogo. Cada efluente es distinto: la carga cambia según el turno, la estación del año y el producto fabricado. Por eso empezamos siempre por sus datos, no por nuestros equipos.
Las cinco etapas
Ingeniería y diseño de proceso
Partimos de su análisis de efluente y de sus límites de vertido. Balance de materia, dimensionamiento, P&ID y planos 3D se realizan internamente con SolidWorks. Nuestro laboratorio de ensayo de jarras determina el reactivo y la dosis antes de cortar la primera chapa.
Fabricación en planta propia
No subcontratamos el núcleo del proceso. Flotadores DAF, rejas, rasquetas, decantadores lamelares, filtros prensa, estaciones de dosificación, depósitos de acero inoxidable y PP: todo sale de nuestro taller de 2.000 m² en Bursa. Inoxidable 304/316L, acero al carbono St37 pintado o galvanizado en caliente, PP y PEAD.
Montaje en obra
Nuestros equipos montan la instalación en sitio: tuberías, electricidad y automatización. La misma oficina técnica que diseñó el proceso sigue la obra; la información no se pierde entre dos empresas.
Puesta en marcha
Siembra biológica, ajuste de dosificaciones, calibración del autómata y pruebas de rendimiento sobre los valores de vertido. Permanecemos en obra hasta que la planta cumple sus valores.
Servicio posventa y explotación
Repuestos, reactivos, mantenimiento periódico y apoyo a la explotación. Un proceso bien diseñado pero mal operado no cumple: la formación de los operadores forma parte de la entrega.
Por qué una sola empresa y no tres
Cuando la ingeniería, la fabricación y el montaje se reparten entre tres empresas, cada defecto es culpa de otro. Nosotros asumimos la cadena completa: si la planta no cumple, hay una sola puerta a la que llamar.