MBR — biorreactor de membrana
En una depuradora convencional la biomasa se separa del agua por decantación, un proceso lento que obliga a grandes volúmenes y limita la concentración de fangos. El MBR sustituye esa etapa por una membrana de ultrafiltración: la separación deja de depender de la velocidad de sedimentación del flóculo.
Qué cambia
Menos superficie
La concentración de fangos puede mantenerse muy por encima de la de un sistema con decantación, lo que reduce el volumen del reactor biológico. En una planta industrial sin espacio, suele ser la única forma de ampliar capacidad sin comprar terreno.
Calidad del efluente
La membrana retiene la biomasa y los sólidos en suspensión. El efluente sale clarificado y bacteriológicamente desinfectado, lo que lo convierte en el punto de partida natural de una línea de reutilización por ósmosis inversa.
El punto crítico: el pretratamiento
Los fallos de membrana rara vez vienen de la membrana. Grasas, sólidos y fibras que superan el pretratamiento ensucian el módulo y hacen caer el flujo, a veces de forma irreversible. Por eso nunca vendemos un MBR sin examinar lo que hay delante.
Nuestro enfoque
Diseñamos la línea completa —desbaste fino, flotación, homogeneización, reactor biológico y módulo de membranas— y respondemos del rendimiento global. Los módulos los suministran fabricantes especializados; el proceso, la obra y la puesta en marcha son nuestros.
Cuándo el MBR no es la elección correcta
Si hay terreno disponible y el agua tratada no se va a reutilizar, un sistema biológico convencional resulta más económico en inversión y en explotación. El MBR se justifica por falta de espacio o por un objetivo de reutilización, no por moda.